Guía del ahorro y eficiencia energética: Instalación solar térmica

El principio de funcionamiento de una instalación solar térmica se basa en la captación de la energía radiante procedente del sol, su transformación en energía térmica y el almacenamiento de ésta para su posterior utilización. En una instalación solar térmica pueden distinguirse los siguientes sistemas: sistema de captación, de acumulación, sistema de intercambio, circuito hidráulico y sistema de control. La instalación solar dispone de un equipo de apoyo con energía convencional que permite satisfacer la demanda de agua caliente en los períodos de baja radiación o cuando el consumo de agua es superior al previsto.

Inconvenientes de este sistema:

  • Disponibilidad de espacio libre de sombras para la ubicación de los captadores solares.
  • Necesidad de espacio para el resto de sistemas de la instalación solar.

Instalación solar térmica, ahorro de energía

La principal ventaja de la refrigeración solar es que se trata de una aplicación de energía solar que se ajusta a las necesidades de refrigeración del local, ya que la máxima demanda de refrigeración tiene lugar en aquellos meses en los que existe una mayor cantidad de radiación solar. Además, durante los meses donde la demanda de refrigeración se reduce (invierno), es posible el uso de la energía solar para la calefacción del edificio. La principal diferencia entre los sistemas convencionales de refrigeración y los sistemas de absorción (para estos sistemas contribuye la energía solar) radica en la sustitución del compresor mecánico por un “compresor térmico”. Esta sustitución implica la necesidad de aportar calor (mediante energía solar térmica, calderas de gas, calderas de gasóleo, etc.) para que funcione la máquina de absorción, en lugar de consumir energía eléctrica, necesaria para el funcionamiento de los sistemas de compresión mecánica.

Este hecho conlleva un considerable ahorro energético y una importante disminución de los costes de funcionamiento del sistema.

Beneficios medioambientales

  • Ahorro energético: Hasta 90 Kg de gasóleo al año por m2 de captador instalado para el caso de agua caliente sanitaria y hasta 300 kWh eléctricos al año por m2 de captador para el caso de refrigeración solar.
  • Reducción de emisiones de CO2: Hasta 40 Kg de CO2 al año por m2 de captador instalado en el caso de agua caliente sanitaria y hasta 364 Kg CO2 al año por m2 de captador instalado para el caso de refrigeración solar.
  • Reducción en la contaminación acústica: El uso de energía solar reduce la operación de los quemadores de las calderas convencionales. Asimismo, la tecnología de absorción se caracteriza por la ausencia de partes móviles, por tanto el ruido que producen es mínimo.
  • Protección de medio ambiente: Al no necesitar de fluidos clorofluorcarbonados [CFC], no se ejerce ningún perjuicio sobre la capa de ozono ni se contribuye al efecto invernadero.