Guía del ahorro y eficiencia energética: Iluminación eficiente

La iluminación eficiente es aquella que ilumina con el menor consumo de energía posible.

Uno de los medios para lograr una iluminación eficiente es el uso de lámparas de bajo consumo (lámparas fluorescentes compactas); con la instalación de estas lámparas se reduce hasta en un 80% el consumo de electricidad y las emisiones de CO2 relacionadas con la iluminación.

Iluminación eficiente, bajo consumo, ahorro energéticoLas lámparas fluorescentes compactas consumen entre un 75% y un 80% menos que las lámparas comunes; esto es debido a que estas últimas consumen parte de la energía en calor (80%) y sólo un 20% la destinan a la iluminación, por lo que una de bajo consumo con 18 W proporciona la misma iluminación que una lámpara común de 100 W.

Con este tipo de lámparas de bajo consumo, además de preservar el medio ambiente y disminuir el consumo de electricidad y por tanto las emisiones de gases de efecto invernadero, también conseguimos un ahorro económico.

Comparación de lámparas:

  • Horas de iluminación

Para 15.000 horas de iluminación necesitamos 15 lámparas incandescentes o 2 de bajo consumo

  • Precio de las lámparas

1 lámpara de incandescente cuesta 1 euro (1×15) = 15 euros

1 lámpara de bajo consumo cuesta 9 euros (9×2) = 18 euros

  • Coste de la energía para 15.000 horas de iluminación

Con lámparas comunes la energía nos costará 81 euros

Con lámparas de bajo consumo, 16,2 euros

  • Coste total

Lámparas comunes, 96 euros
Iluminación eficiente, bajo consumo, ahorro energéticoLámparas de bajo consumo, 34,2 euros
Usando lámparas de bajo consumo el ahorro es de 61,8 euros.

A la hora de instalar lámparas de bajo consumo en nuestros hogares debemos tener cuidado, ya que no siempre son efectivas. No es recomendable su instalación en lugares en los que se encienda y apague la luz constantemente (zonas de paso, pasillos…). Sí se deben instalar en espacios en los que la luz esté encendida más de dos horas seguidas (por ejemplo: cocina).

  1. En la medida de lo posible utilizar la luz natural. El mayor ahorro energético es el no consumo.
  2. No dejar luces encendidas.
  3. Adaptar las necesidades lumínicas de cada habitación. Por cada kilovatio hora (kWh) de electricidad que se ahorre se evita la emisión de aproximadamente 800 gr de CO2.
  4. La iluminación puede perder su efectividad si las lámparas están con polvo. Es importante mantener limpias las bombillas aumentando así su claridad.
  5. A la hora de pintar es importante el uso de colores claros, en aquellas habitaciones donde más se necesita la luz.
  6. Usar interruptores independientes para iluminar sólo la zona necesaria.
  7. Varias bombillas en un solo aplique dan rendimientos más bajos (ej. Seis bombillas de 25 vatios dan la misma luz que una de 100 vatios a la vez que reduce el consumo en un 50%).
  8. Adquirir lámparas con eficiencias energéticas A. En los envases de las lámparas debe especificarse dicha eficiencia energética, al igual que los vatios que consumen y las horas de vida de funcionamiento. Una lámpara con eficiencia energética A puede llegar a consumir un 55% menos que la media de un aparato